Juveniles de AAAJ

El año de la sexta división

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La categoría 2002 de Argentinos tuvo un año de crecimiento sostenido. Aunque no se reflejó en resultados, varios juveniles del plantel empezaron a entrenar, e incluso debutaron, en reserva.

Después de un año irregular en resultados, la 2002 del Semillero del Mundo era consciente que este sería el año de maduración, e incluso decisivo para varios. Todos estaban obligados a dar un salto de calidad si querían mantener el sueño de llegar a la primera del Bicho, y vaya si lo lograron.

Diego Gómez, el entrenador, dispuso que el sistema de juego sería un 4-2-3-1 y los amistosos de verano le sirvieron para evaluar qué jugadores eran los indicados para llevarlo adelante. La primera decisión fuerte fue el ingreso de Maximiliano Martínez en el arco, por encima de Lucas Alegre, quien había sido el habitual titular los tres años anteriores.

«Maxi« tuvo un semestre bárbaro y se llenó de confianza. El equipo sufrió 13 goles en igual cantidad de partidos jugados. El golero atajó uno de dos penales que le patearon en el primer semestre y brindó seguridad a la línea defensiva.

Sin embargo, en el segundo semestre atajó Lucas Alegre, creando una competencia interna bravísima que elevó el nivel de los dos. Bajo la presencia de Alegre en el arco, la sexta división recibió 12 goles en 14 fechas. También tuvo dos penales para lucirse, pero ambos se fueron desviados.

Valentín Juárez Delfino y Emanuel Díaz fueron inamovibles en la defensa. El lateral derecho fue titular en los 27 partidos del año y se consolidó como una seria variante en reserva para el futuro, aunque aún no tuvo la posibilidad de ser tenido en cuenta en tercera; mientras que el zaguero zurdo cumplió doble función: generalmente ocupó su lugar en la dupla central, aunque muchas veces se convirtió en lateral, pasó al ataque e incluso se dio el gusto de hacer dos goles en el año calendario por primera vez.

Marco Di Cesare y Gonzalo Rivero también fueron puntales importantes en el mediocampo. El mendocino aprendió a jugar como volante de recuperación, agregándole agresividad, despliegue y quite a su juego, que se caracterizaba más por el primer pase, mientras que el rosarino también supo jugar en dos posiciones diferentes: como zaguero central y como volante central, para que su amigo Di Cesare muchas veces fuera la manija del equipo.

David Zalazar fue una de las grandes revelaciones del equipo. El zurdo. que agarró continuidad por primera vez en su trayectoria juvenil, demostró viveza, gambeta, remate de media distancia y un sinfín de recursos que no sólo le permitieron ser uno de los dos goleadores con 10, sino que además lo catapultaron al plantel de reserva, e incluso debutar bajo el mando de José Luis Calderón. Bruno Guelfi confirmó todo lo bueno que había hecho en 2018 y se consolidó en el once titular. A su juego le agregó más recuperación, lo que le valió ser considerado para la tercera, donde también pudo sumar minutos.

Juan Román Pucheta fue el goleador del equipo junto con Zalazar, ambos con 10, y terminó de definirse como centrodelantero. El juvenil será uno de los dos promovidos por Diego Dabove para realizar su primera pretemporada en el plantel profesional. El oriundo de Merlo también tuvo sus primeros partidos en reserva, donde también se dio el gusto de convertir dos veces.

Vale destacar también la inclusión de Oscar Melgarejo Ruiz, quien tuvo su primer año en el Semillero del Mundo y en el transcurso del año se convirtió en una gran variante de Diego Gómez. El enganche marcó cuatro goles y terminó totalmente adaptado al ritmo de AFA. También es válido destacar los debuts de Matías Galarza y Franco Benítez en reserva.

A lo largo del año la línea de juego no varió. La paciencia para sumar pases y encontrar espacios fue la gran virtud del equipo, que siempre encontró por dónde lastimar gracias a la movilidad de sus cuatro jugadores ofesnvisos: Guelfi, Benítez, Zalazar y Pucheta. Entre los cuatro marcaron 32 de los 48 goles del equipo a lo largo del 2019. Los 16 goles restantes se dividen de la siguiente manera: Di Cesare (6), Melgarejo (4), E. Díaz (2), Juárez, Riquelme, B. Diaz y M. Galarza (1).

El año que viene será clave para que varios de los jugadores mencionados confirmen el excelente 2019 que tuvieron, se consoliden en reserva y después poder ilusionarse con el llamado de Diego Dabove, que ya puso el ojo en uno.