Juveniles de AAAJ

“Gómez hace hincapié en que jugáramos bien”

Enzo Romero

La sexta división de Argentinos redondeó un buen año en los resultados y supo sobreponerse a altibajos en el rendimiento, cerrándolo de la mejor manera. Enzo Romero, uno de los jugadores más regulares del plantel, habló con juveniles AAAJ para hacer un balance de este 2018.

Para que Enzo Romero hoy pueda disfrutar del presente que vive, mucho tuvieron que ver los médicos de la institución. Es que hace dos años le tuvieron que reventar un forúnculo de la pierna izquierda, y una vez hecho eso descubrieron que se le había metido una bacteria en el cuerpo, que había tomado el pulmón y había llegado hasta el brazo derecho, algo que recordó: “Yo me acuerdo de todo y sé que estoy vivo gracias a Argentinos Juniors. Por suerte después de los ocho meses que estuve parado pude ir volviendo a sentirme importante hasta cerrar este año que creo que lo termino de la mejor manera.

Después de haber obtenido el torneo de la B Nacional 2017, los chicos sabían que el certamen no iba a ser igual. Que había que mejorar mucho para poder tener resultados o un nivel de juego similar. Además a principio de año los chicos se quedaron sin una de sus figuras, Gastón Verón, que fue promovido al plantel de primera división, al respecto el oriundo de San Miguel contó: “Diego Gómez era insistente en convencernos que en cada partido nos íbamos a quedar con los tres puntos. Hacía hincapié en que jugáramos bien, porque de esa manera íbamos a tener más chances de ganar y creo que en el segundo semestre pudimos lograrlo”.

A nivel resultados, el primer semestre de la sexta división fue muy irregular: seis triunfos, tres empates y cinco derrotas lo posicionaron sexto con 21 puntos, con 23 goles a favor y 19 en contra. Acerca de esto, el nacido el 25 de abril del 2001 analizó: “Veníamos del torneo del Nacional B y nos costó adaptarnos. Creo que el primer torneo nos sirvió para volver a ponernos en sintonía, agarrar ritmo y confianza”.

Dentro del primer semestre, Enzo Romero disputó seis partidos, cuatro como titular y dos desde el banco de suplentes. El buen rendimiento de Franco Ibarra y la opción de Rodrigo Soria dejaron a Romero como opción cuando el entrenador lo requisiera, al respecto, el juvenil manifestó: “No jugué mucho y me ponía triste. Creo que estaba bajo de rendimiento y el técnico lo vio. Diego me llevó de a poco y por suerte finalicé el año siendo titular”.

En el segundo semestre su situación personal se modificó. El volante central pasó a ser la primera opción de recambio de la dupla central Matías Lugo -que se recuperó de una lesión ligamentaria sufrida el año pasado- y Franco Ibarra. Lamentablemente ambos jugadores sufrieron diferentes molestias que les imposibilitaron estar en varios partidos, por lo que el protagonismo de Romero creció hasta transformarse en una fija en el mediocampo: “Me están saliendo las cosas. Gómez me decía que cuando teníamos la pelota juegue tranquilo, pero si la perdíamos tenía que dejar todo en pos de recuperarla”.

En la última parte del año, la sexta división perdió a dos jugadores más: Dardo Torres subió a reserva, donde terminó siendo parte del once titular en reiteradas oportunidades, y Matko Miljevic, que hizo pretemporada con primera división y también se hizo habitué en los partidos de tercera. Eso influyó en la merma ofensiva de la sexta, pero también es cierto que los chicos sufrieron menos goles, ya que cerraron el certamen con 16 a favor y 11 en contra. Romero sostuvo: “Nos fue muy bien. Arrancamos perdiendo los primeros cuatro partidos, pero supimos revertirlo y cerramos el año en la tercera posición, que no es poco”.

Más allá de los números, cabe destacar la línea de juego que mantuvo la sexta división, bien explicada por “Enzo”: “Siempre buscamos ser protagonistas con la pelota. Creo que el mérito del año estuvo en lo grupal, ya que cada jugador que entró desde el banco lo hizo muy bien. Todos tiramos para el mismo lado y esa fue una de las claves”.

Para cerrar la nota, el juvenil que está hace cuatro años en el club reveló cuáles serán las expectativas de una categoría que afrontará por última vez un torneo de forma unida, ya que los chicos entran en la quinta y una vez que se termine el 2019 pasarán a compartir plantel con compañeros más grandes (2000 y 1999): “A nivel personal estoy mentalizado en formar parte de la reserva el año que viene y para eso ya estoy entrenándome por mi cuenta para llegar de la mejor manera a la pretemporada. En lo grupal debemos seguir con nuestra conducta humilde. Somos chicos y tenemos mucho para aprender”.