Juveniles de AAAJ

“Estar en el banco me cambió la cabeza”

Bruno Guelfi

La séptima división vivió un año de crecimiento irregular. Si bien mostró muy buenas intenciones, los resultados no acompañaron a la categoría 2002. Bruno Guelfi, uno de los jugadores que más se destacó en el segundo semestre, hizo el balance del año junto a juveniles AAAJ.

“Creo que tuvimos un año irregular. Sobretodo el primer torneo, porque veníamos del Nacional B donde se jugaba a otra velocidad. Sentimos el cambio y nos costó mucho sintonizar la idea de Hugo Ratallino”, empezó analizando el nacido el 15 de marzo.

Pese a haber terminado en la sexta posición con 20 puntos en el primer semestre, tanto Marco Di Cesare como Franco Benítez empezaron a entrenar con reserva pese a su juventud. Además de ellos hubo otros jugadores que se destacaron y empezaron a estar en la órbita de Raúl Sanzotti. Al respecto, Guelfi contó: “Hugo siempre nos dio confianza para jugar. Nos exigía que respetáramos la historia de Argentinos Juniors, ser protagonistas con la pelota al piso y cuando no la teníamos, ahogar al rival para recuperarla rápido”.

A nivel personal, el primer torneo del oriundo de Mataderos no fue bueno. Comenzó siendo titular los primeros tres partidos, luego no participó durante siete encuentros y finalizó el certamen como parte del once inicial en los últimos cuatro juegos. El juvenil manifestó: “Estuve como el equipo, irregular. Gracias al entrenamiento pude levantar mi nivel y volver a jugar. El técnico tuvo razón en sacarme porque estaba impreciso con la pelota y tenía errores que no podía cometer propios de la posición. Si yo hubiera sido él, también me habría sacado”.

El segundo semestre del año la séptima división tuvo más amplitud de juego, pero los resultados no acompañaron. Los chicos ganaron tres encuentros y empataron siete, lo que los llevó a finalizar octavos con 16 puntos. El volante diestro dio su parecer: “Por momentos agarramos la idea impuesta por el técnico, pero nos faltaba cerrar los partidos, además varias veces entramos dormidos y se nos hacía todo cuesta arriba, por eso nos costaba levantarnos ante la adversidad”, y agregó: “En la pretemporada de mitad de año le dimos prioridad a ser agresivos sin la pelota y a aceitar el volumen de juego”.

El segundo semestre de Guelfi fue muy bueno ya que disputó 12 partidos como titular, sólo se perdió uno por suspensión y mantuvo su promedio de dos goles, pero su rendimiento creció y al igual que en otros casos, disimuló la baja de rendimiento de sus compañeros: “Haber estado en el banco en el primer torneo me hizo pensar mucho, me cambió la cabeza y me puse las pilas. En el segundo jugué más suelto, fui ganando confianza y cerré el año de la mejor manera”.

Por último, “Bruno”, como prefieren que le digan, se trazó los objetivos de cara al próximo año: “A nivel personal me gustaría empezar a entrenar con reserva, pero lo importante es seguir mejorando en lo colectivo y aspirar a estar entre los cinco mejores el próximo torneo, ya que eso permitirá que varios de nosotros podamos ilusionarnos con subir a tercera”.