Juveniles de AAAJ

“Disfruto de cada entrenamiento”

Matias Romero

Matías Romero fue promovido hace poco más de un mes al plantel profesional y desde entonces entrena bajo el mando de Alfredo Berti cada día en Benavidez.

La estadía de Romero en Argentinos tomó la velocidad de un auto de carreras desde su llegada: en enero de 2016 realizó su primera pretemporada en el club, con la cuarta división. Seis meses después fue convocado por Gabriel Heinze para sumarse a los trabajos invernales del primer equipo. Al poco tiempo bajó a reserva, donde modificó su habitual posición: pasó de lateral derecho a volante interno, en 2017 firmó su primer vínculo profesional y ahora le llegó una nueva oportunidad.

El nacido el 1 de febrero de 1996 sabe que el tren no siempre pasa dos veces y es por eso que admitió “disfrutar más de cada entrenamiento”. Es que de los errores se aprende y él mismo fue autocrítico con su paso anterior con el plantel profesional: “La primera vez que subí estaba tenso y no daba lo mejor de mi. Después de bajar a tercera volví a las bases: esforzarme más, entrenar doble turno por mi cuenta. Sabía que con esfuerzo. dedicación y sacrificio iba a volver a tener una oportunidad”.

Desde que el oriundo de San Miguel modificó su posición, su proyección se aceleró: es que Romero de volante interno cumple dos funciones a la perfección: ser rueda de auxilio para el volante central a la hora de equilibrar el equipo en ataque, y ser una opción de pase para el extremo pasándole por afuera o por adentro según requiera la jugada: “De lateral tenes la cancha de frente, que es lo que me gusta: tocar y pasar. En cambio, de interno tenes el roce de la mitad, que te obliga a estar perfilado todo el tiempo. Creo que las posiciones tienen algunas similitudes y varias diferencias las posiciones, pero puedo adaptarme a las dos”.

El 2018 comenzó muy bien para el juvenil ex Boca, es que en los primeros tres partidos, convirtió tres goles. Varios de ellos, por el mérito de ir a presionar en la salida rival: “A Raúl Sanzotti le gusta bastante la presión alta, que robemos en campo contrario. Esa es una de mis características principales. El técnico me recalca que si hay algo que hago bien es eso”.

Producto de su esfuerzo cotidiano, el admirador de Dani Alves llevaba la cinta hasta su promoción, y una de sus responsabilidades era “que el grupo este unido, que no falte nada, que este todo en orden, e intentar que todos cumplan los horarios”. Además, el volante interno contó el esfuerzo que hace cada día para cumplir su gran sueño: “Entreno doble turno dos veces por semana, además priorizo la comida y el descanso por sobre el resto de las cosas. Mis amigos son como hermanos. Ellos me echan de la juntada si saben que debo levantarme temprano, además mi familia me ayuda con las comidas, mi mamá se preocupa en cocinarme lo que esté puesto en la dieta y para mi es clave contar con el apoyo de todos ellos”.

El crecimiento personal de “Mati”, como le dicen todos, lo llevó a valorar aún más los compañeros con los que le toca compartir vestuario cada día: “Es hermoso entrenar junto a Lucas Barrios, Leonardo Piscullichi y Gastón Machín. son jugadores que tienen una trayectoria enorme y te aconsejan en los entrenamientos. En las prácticas uno trata de cumplir, alguna patadita hay, pero mínima”.

Por último, Romero tiene dos objetivos en la cabeza, muy concretos: “Tengo que seguir así, con la misma intensidad y el mismo compromiso, pero mejorar el nivel. Lo ideal seria meter alguna concentración o banco, pero además tengo que renovar el contrato ya que mi primer vínculo fue sólo por un año”.