Juveniles de AAAJ

El mejor del año

Gaston Veron

Gastón Verón fue el mejor jugador juvenil de Argentinos durante 2017, no sólo por su eficacia goleadora en la séptima división, sino por su crecimiento exponencial que lo llevó a estar en el banco de suplentes de la reserva en el último partido frente a Banfield.

Nunca es fácil sostener un promedio de goles de dos dígitos, menos aún en la etapa formativa, cuando el crecimiento de cada jugador se hace dispar y no suele ser constante. Sin embargo, Verón no sólo sostuvo los números, sino que los amplió considerablemente: en novena había marcado 12 goles, en octava 10 y este año fueron 25, siendo el pichichi de los torneos del Nacional B. Sin embargo, el oriundo de Puerto Vilelas sabe que los rivales no fueron los mismos y también es consciente de la colaboración de sus compañeros para que hoy todas las luces apunten hacia él: “Mi crecimiento ayudó a querer hacer más goles, creo que este año busqué ser más ambicioso y no conformarme nunca. Pero quiero resaltar que el equipo me ayudo mucho para que pudiera llegar a esa cifra”.

La final ante Instituto, donde el nacido el 23 de abril de 2001 convirtió tres goles, fue un partido especial para Verón, no sólo por el marco de un partido decisivo, sino porque fue la primera vez que su familia pudo presenciar un partido suyo, algo que a lo que quiso referirse: “Fue otra motivación, era un momento único y quería lucirme más que nunca. Gracias a ellos pude hacer los tres goles y por suerte poder cerrar un día increíble”.

Todos los elogios que el goleador fue acumulando durante el año llegaron a oídos de Raúl Sanzotti, que lo vio y lo llevó a la reserva. Poco a poco el delantero se amoldó al ritmo y producto de ello pudo ir al banco de suplentes en el último partido del año frente a Banfield, aunque no fue sólo. Es que Miguel Acosta, Matko Miljevic y Dardo Torres, compañeros de la séptima, también fueron parte de esa convocatoria: “Significa que estamos ahí, que tuvimos un crecimiento y que lo logramos junto a todos: cuerpo técnico y compañeros. El estar con ellos me ayuda a sentirme más cómodo, porque cuando subí estaba sólo y como soy tímido me costaba integrarme. Me ayudaron mucho los más grandes: Matías Romero y Nahuel Barragán. Es por eso que me alegró aún más compartir la citación con amigos”.

El chaqueño explicó los motivos de su performance durante este 2017: “Mejoré mucho. El hecho de estar en el plantel de reserva me sirvió y es un logro. Estar con chicos más grandes me hizo progresar en la toma de decisiones tanto adentro como afuera de la cancha. Maduré mucho: adentro de la cancha quise hacerme cargo del equipo, mientras que afuera intento ser más responsable, cuidarme con las comidas y los descansos”.

Si bien Verón destacó el crecimiento de su ambición e inconformismo, el joven que vive en la pensión del club sabe que para estar en la selección debe esmerarse aún más: “Tengo que seguir trabajando para un llamado. No me la tengo que creer, todo se va a ir dando”. Por último, la figura del 2017 sabe que debe seguir mejorando y encarar el 2018 con más metas y objetivos: “Tengo que crecer con respecto a la actitud adentro de la cancha, no conformarme nunca y seguir creciendo”.