Juveniles de AAAJ

“Era una orden que no la tiren por arriba”

Cristian Zermatten1

Cristian Zermatten es el técnico de la quinta división, la única de las seis categorías que no logró clasificar a las semifinales del torneo del Nacional B.

La categoría 99 tuvo un 2016 excelso, que la tuvo como protagonista del torneo en la A peleando el título hasta las últimas fechas con San Lorenzo y Boca. Producto del gran crecimiento de varios juveniles, casi todo el equipo titular fue promovido a reserva. Eso significó que durante este 2017, muchos jugadores bajaran el viernes a entrenar la pelota parada con Zermatten y el sábado salieran a la cancha: “No tenerlos todos los días hace que el funcionamiento de los que sí tenemos sea algo diferente. No creo que ese haya sido el motivo por el cual no clasificamos. Además la idea entre reserva y quinta no difiere mucho. Creo que tuvimos una racha muy buena y los últimos tres partidos nos tocó perder. Jugamos mal contra Ferro, con Villa Dálmine pudimos haberlo ganado, y con Chacarita fueron diez minutos fatídicos, aunque no dependíamos de nosotros”, contó el entrenador.

El oriundo de zona oeste no quiso poner excusas a la hora de explicar el año de la quinta, como se vio, y por eso hizo un análisis anual más global: “En lo grupal fue positivo, mas allá de los resultados y del objetivo final que no alcanzamos, tuvimos la posibilidad que jugadores que no venían teniendo minutos tuvieran chances porque varios subieron a reserva y uno a primera (Facundo Capellino).

El ex jugador surgido del Semillero del Mundo también se animó a relatar la experiencia de haber descendido por escritorio y haber disputado el torneo del Nacional B, algo que Argentinos no hacía hace más de 60 años: “Todo fue un aprendizaje. Los chicos iban a jugar con rivales diferentes: ni mejores ni peores, diferentes; en canchas que no estaban acostumbrados e iban a transformarse en EL rival a vencer. Fue importante para el crecimiento de cada juvenil, sabiendo que hay otras realidades. Demostramos la superioridad en todas las categorías. Nosotros veníamos muy bien, nueve partidos invictos y después de Ferro no pudimos encontrar el mismo juego, no pudimos clasificar. Es futbol y puede pasar. El resultado es anecdótico y lo importante es que los chicos crecieron: hoy en día tenemos ocho en reserva y Capellino en primera, que es lo mas importante. La quinta ha tenido una evolución enorme”.

Como ha repetido el nacido el 31 de octubre de 1974, el resultado no fue el mejor, sin embargo destacó virtudes de sus dirigidos en el largo camino de llegar a primera división: “La mayor virtud fue la identidad de juego, siempre intentamos mas allá del marcador o de las canchas. Era una orden que no la tiren por arriba y eso fue lo positivo. Los chicos creyeron en la idea y la llevaron adelante, tomamos el riesgo y los errores te hacen crecer”. Además, Zermatten entendió que la convicción de los jugadores es una de las metas cumplidas en este 2017: “Junto a Gustavo Britos, el preparador físico, tuvimos que ser medio psicólogos para que todos estén metidos mas allá de que jueguen los que bajaban en reserva. En el club hay una línea marcada al respecto y los chicos supieron entenderlo”.

Por último, “Zerma” contó sus ambiciones personales para el 2018: “Deseo seguir en el club. Seguramente el año que viene querremos lograr que la próxima división tenga la misma idea y que eso nos permita llegar a estar entre los cinco mejores en juveniles A, además lógicamente uno busca seguir creciendo como entrenador”.