Juveniles de AAAJ

“El grupo necesita individualidades y las individualidades, el grupo”

Lucas Alegre

Lucas Alegre es el arquero titular de la octava división y uno de los más añejos del plantel en el Semillero del Mundo, es por eso que dialogó con Juveniles AAAJ.

El nacido el 12 de diciembre de 2002 llegó a Argentinos con apenas ocho años y proveniente de … ¡Platense!, uno de los máximos rivales del Bicho: “Jugaba ahí y me vieron Luis Pereyra y Pablo Esquivel. Ni bien me dijeron que existía la posibilidad de venir no lo dudé, al ser tan chico nunca me puse a pensar en el enfrentamiento entre los dos equipos”, contó.

Nunca se preguntó por qué decidió ser arquero, sin embargo Alegre reveló por qué todos los que juegan en esa posición son apasionados por los tres palos: “Una vez me dijeron en baby de ir al arco y fui para ver qué se sentía, cómo era y me encanto. Creo que tenemos más responsabilidad que los demás ya que no nos podemos equivocar, pese a que convivimos con el error. Es una presión extra que nos da más adrenalina”. Pese a las obligaciones que conlleva la posición, en Argentinos desde la llegada de Gabriel Heinze, todas las categorías intentan utilizar al golero como líbero, es decir que tanto Alegre como sus colegas tienen la obligación de perfeccionarse con los pies: “Nos sirve para el futuro. Está bueno tener más contacto con la pelota y ser más partícipes del juego, pero priorizo la enseñanza que nos va a dejar para nuestra carrera de acá a algunos años”.

Con la llegada de Enrique Borrelli se le dio importancia a la altura de los arqueros, ya que él entiende que en algunas posiciones los centímetros son relevantes. El oriundo de Ciudadela cumple con ese requisito y lo analizó: “Hay beneficios obvios, como salir a buscar centros o pelotas por arriba son más fáciles con la altura. Pero debemos perfeccionar la técnica, que es lo mas importante, junto con la mente”, a lo que agregó: “Hace algunos años yo no estaba bien, no me gustaba errar, no me gustaba fallar, era muy autoexigente. Tanto los entrenadores como mi familia, a través de varias charlas, me dieron tranquilidad y confianza”.

Durante el 2016 Lucas Alegre atajó 22 partidos (Agustín Ruiz completó los restantes) y le convirtieron en 18 oportunidades. El promedio es bajo, sin embargo él sabe que en algunas oportunidades él fue el responsable: “Tuve muchas falencias el año pasado, estuvimos siempre hablando con Javier Camarán, nuestro entrenador de arqueros. Este año lo sigo teniendo y me ayuda. Tenemos que estar preparados siempre”. La ayuda de su preparador le sirvió para ganarse el dorsal 1 este año y en siete partidos, sólo sufrió cinco goles.

Uno de los temas insoslayables en cada entrevista es el torneo de juveniles B que le toca enfrentar a Argentinos este año. La octava división marcha invicta, aunque no siempre tuvo el buen juego que potencialmente puede desarrollar, al respecto el de Ciudadela detalló: “El grupo en general esta muy bien, somos muy intensos. Más allá de cómo juguemos, dejamos todo. No subestimamos a ningún rival, aunque podemos tener malos días, es parte de esto. Pese a ello, siempre intentamos sacar adelante cada partido, y creo que en estos últimos tres se notó lo que podemos dar”.

Una de las características de los siete partidos que disputaron los dirigidos por Ricardo Alarcón fueron las pocas llegadas que sufrió, algo a lo que no están habituados, es por eso que la concentración del arquero debe ser total, es por eso que quien tiene como referentes a Keylor Navas y Fernando Monetti explicó: “Tenemos que estar atentos los 90 minutos porque no sabemos lo que puede pasar. Los rivales son muy duros, aunque se nota la diferencia técnica y física. Todos nos salen a ganar, es por eso que debemos estar el doble de concentrados. Eso para mi no es una presión, sino una ayuda y un elemento de aprendizaje para el futuro”.

Por último, Alegre expresó sus objetivos de cara a lo que queda de este 2017: “A nivel personal tengo que ganar confianza en mí mismo. El gran sueño que tengo es jugar en la sub-15. En lo colectivo buscamos terminar lo más arriba posible y mejorar como grupo, porque sin el grupo no somos nada: ninguno va a llegar por su cuenta: el grupo necesita individualidades y las individualidades, el grupo”.